Por segunda semana consecutiva, el golfista español roza el triunfo en el LIV Golf tras una jornada final de máxima tensión donde los putts se negaron a entrar.
El idilio de Jon Rahm con la victoria en este arranque de 2026 se está haciendo de rogar por estrechos márgenes. En un escenario vibrante como el The Grange Golf Club, ante una de las aficiones más apasionadas del circuito, el de Barrika ha firmado su segundo subcampeonato consecutivo. Tras llegar al domingo como colíder, Rahm no pudo rematar la faena en una jornada donde la magia habitual de sus domingos pareció desvanecerse bajo el sol australiano.
Un duelo de titanes que se quedó en tablas
La expectación era máxima. La jornada estelar del campeonato enfrentaba a dos grandes colosos del circuito: Jon Rahm y Bryson DeChambeau. Ambos partían igualados en lo más alto de la tabla, prometiendo un duelo de potencia y estrategia. Sin embargo, el guion esperado se rompió pronto.
Mientras que Rahm mantuvo la compostura pero careció de la agresividad necesaria para distanciarse, DeChambeau sufrió un colapso inesperado. El estadounidense terminó el día por encima del par, hundiéndose hasta el -17 acumulado y quedando fuera de la lucha por las medallas.
El renacer de Anthony Kim
El vacío dejado por los líderes lo aprovechó un espectacular Anthony Kim. Con una tarjeta de -9 (63 golpes) en la ronda final, Kim recordó al jugador dominante de hace una década. Su despliegue de juego largo y su impecable lectura de los greenes le permitieron escalar posiciones hasta alcanzar un inalcanzable -23.
Rahm, por su parte, vivió su vuelta más discreta de la semana. Con un registro de -1 y apenas dos birdies en 18 hoyos, el español finalizó con un global de -20. Pese a la solidez desde el tee, la falta de acierto en los metros finales le impidió presionar a un Kim que no dio opciones.